La regulación de los mecanismos de pianos.

Reparación :: Regulación :: Afinación

¿A qué llamamos regulación del mecanismo de un piano? Los pianos son instrumentos sumamente pensados, son una pieza de arte de ingeniería. Cada una de las piezas que componen el mecanismo de un piano tiene su medida y su distancia exactas con respecto a las otras. Para que una funcione correctamente las otras deben estar en sus medidas originales también, si no, ninguna podrá funcionar correctamente ya que son dependientes entre sí. Por ejemplo, las cabezas de los martillos, cuando son nuevas, tienen el largo exacto para que la distancia de la cuerda al martillo en descanso sea de 44.5 mm, al igual que las teclas deben estar 3 mm por debajo del frontalet. Así, cada una de las piezas tiene su medida para lograr el optimo funcionamiento del piano en su totalidad.

A medida que los pianos se van usando y se van poniendo viejos, las piezas, paños, resortes, etc. se van deteriorado cambiando su espesor, perdiendo su fuerza, poniéndose ásperos y perdiendo su lubricación, hasta en algunos casos si dejamos pasar más tiempo del estipulado para realizar el service, se pueden deshacer llegando al punto de desaparecer, generado un mal funcionamiento del piano. Aunque muchas veces nos acostumbramos a tocar con un mecanismo en mal estado no es lo recomendable, ya que puede acarrear consecuencias físicas (ej.: tendinitis), auditivas (nos acostumbramos al sonido que emite el piano en mal estado y luego nos cuesta mucho el borrar ese sonido erróneo para poder incorporar el sonido correcto del piano), o simplemente, que nos resulte tedioso sentarnos a tocar y dejemos de hacerlo. Cuando un mecanismo es restaurado, para poder componer sus partes hay que realizar distintas acciones como lo pueden ser, refilar los martillos para igualar sus cabezas quitando los surcos realizados por las cuerdas, cambiar fieltros de atrapes que se han ido gastando o lubricar ejes para su natural movimiento. Lo que lleva a que distancias y medidas se modifiquen. En algunos casos como en el de los atrapes, los paños se cambian para poder, luego con la regulación, volver a lograr que todos los atrapes estén iguales y por lo tanto que atrapen todos cuando la cabeza del martillo esta a 16 mm de la cuerda. Por lo que no alcanza con restaurar el mecanismo para lograr el optimo funcionamiento del piano, sino que además hay que regularlo en su totalidad, pasando por cada una de sus piezas sin excepción de ninguna.
Los pianos de cola difieren un poco en su regulación que los pianos verticales, ya que poseen otra estructura en sus mecanismos. Pero en ambos es sumamente necesaria la regulación. Pianos Gustavo Castillo recomienda una afinación cada 6 meses, a lo sumo una vez por año, no sólo para afinar el piano, sino para revisarlo en su totalidad y no llegar al punto máximo de desgaste pudiendo evitar el deterioro de sus piezas e ir realizando las reparaciones menores necesarias para logar mantener el correcto funcionamiento del piano, siempre. En caso de encontrarnos con un piano en malas condiciones, en primera instancia es reparado el mecanismo y cuando se vuelve al domicilio a colocarlo se debe siempre, sin ninguna excepción, regularlo, llevándolo nuevamente a las medidas originales.
Staff Pianos Gustavo Castillo.